Cuando era pequeña tenía la suerte inmensa (creo que como la mayoría de los niños) de dormir de un tirón. Es verdad que por la mañana no me costaba madrugar y pocas veces mi madre ha tenido que despertarme porque se me hubiesen pegado las sábanas.
Pero con los años (y las preocupaciones) cada vez me cuesta más dormir: aunque esté cansada es llegar a la cama y quedarme con los ojos completamente abiertos. Y a partir de ahí dormir-despertar-dormir- despertar... así toda la noche. Y lo peor, claro, es que me levanto completamente cansada y para nada despejada.
Así que comprendereis que ha sido una suerte que TRND me haya escogido para probar Arkorelax. Hoy he recibido el pack y estoy deseando que llegue la noche para probarlo!


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