Reconozco que soy yo un poco vaga para hidratarme tanto por dentro como por fuera: me cuesta la vida misma beber una botella pequeña de agua (bueno, de cualquier cosa) y me resulta soporífero tener que echarme cremas, sobre todo porque a la mañana suelo ir con el tiempo justo y tengo que salir disparada de la ducha para vestirme a toda velocidad (me acabo de vestir en el ascensor...) y desayunar. Luego el bus (el busero me mira con odio porque siempre llego corriendo y no es la primera vez que me echa la bronca, ays!!).
Total, se ve que en mi bus debe ir alguien de Natural Honey y, viendo mis prisas matutinas y la falta que me hace hidratarme, pensó en una solución ideal para mi, un hidratante en la ducha o, lo que es lo mismo, el cuidado corporal en tiempo record.
Este producto mágico me llegó a través de Youzz, una comunidad para probar, evaluar y compartir nuestras marcas favoritas, que me envió una botellita para mi y una pequeña legión para repartir entre mis amistades.
Ahora ya no tengo excusa para no mimarme un poquito más, porque su uso no puede ser más simple:
- aplicar el aceite sobre la piel mojada cuando aún estamos en la ducha
- secarse con la toalla... y listo!
Además, lleva aceite de rosa mosqueta, un lujo para la piel.
De momento, super satisfecha. Ahora estoy en proceso de repartir las muestras. ¿Le llevaré una a mi busero? uffff creo que no me atrevo...




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